martes, 21 de enero de 2014

LOS VALORES





                                         VALORES






Vivir y comportarse dignamente en todo lugar.

Ser más ordenados y dar bienestar y buen ejemplo.

Esfuerzo de estar a tiempo en el lugar adecuado.

Ser personas de una pieza, actuando siempre de acuerdo a nuestros principios.

Revisar el valor que nos enseña la importancia de terminar lo que emprendemos.

Buscar actividades recreativas que nos hagan crecer en los valores humanos.

Importancia de adquirir conocimientos a través del estudio y la reflexión de las experiencias cotidianas.

Ser conscientes de la necesidad de recibir dirección y ayuda en todos los aspectos de nuestra vida.

Despertar hacia la realidad, descubriendo todo aquello que afecta en mayor o menor grado al desarrollo personal, familiar y social.

Actitud madura, responsable y llena de respeto por nuestros semejantes.

La buena comunicación puede hacer la diferencia entre una vida feliz o una vida llena de problemas.

Descubrir a las personas, sus necesidades y padecimientos, con una actitud permanente de servicio.

Encontrar las cosas en su lugar, pero lo más importante es el orden interior.

Brindar ayuda y colaborar para hacer la vida más ligera a los demás.
Realizar cosas por encima de las dificultades, los contratiempos y el estado de ánimo.

Conservar la calma en medio de nuestras ocupaciones y problemas, mostrándonos cordiales y amables con los demás.

Tener más cordura y ser más amables con los demás es incompatible con la "prisa".

Es el aprendizaje de la vida.

Fortaleza interior y encanto, algo mucho más profundo y perdurable.

Forjar amistades para toda la vida.

Afrontar las diferencias de ideas, costumbres y creencias.

Irradiar desde el interior la alegría desde la fuente del amor.

Conformar una personalidad propia.

De personas bien nacidas es ser agradecidas.

Para tener amigos y para ser dignos de confianza

Dar y darse. El valor que nos hace mejorar como personas.

Ser feliz no es un estado de ánimo, es una actitud constante...

Una de las mejores cualidades que nos gustaría poseer y, sobre todo, que nos gustaría encontrar en los demás.

Vivir en sociedad, no sólo en los casos de urgencia.

La alegría de compartir con alguien la propia vida, procurando la felicidad y la mejora personal de la pareja.

El camino para mejorar la capacidad de comunicación y de adaptación en los ambientes más diversos.

Es posible hacer un esfuerzo extra para alcanzar una meta ¿Por qué no hacerlo para servir mejor a los demás?


Dominar la comodidad y los impulsos propios.

Ver el mundo como es, y no como queremos que sea.

La protección del medio ambiente, una forma de servir a los demás.

Asumir con responsabilidad y alegría el papel en la familia.

Una palabra adecuada en el momento justo.

Vivir plenamente nuestro compromiso como ciudadanos.

Poner el corazón en las personas, y no en las cosas materiales.

Dar más allá de lo que se considera normal, para ser cada día mejores.

Un modo de ser entusiasta, dinámico, emprendedor, son cualidades que distinguen a la persona optimista.

Adaptarse rápidamente a las circunstancias, para una mejor convivencia y entendimiento con los demás.

Todos lo necesitamos, todos podemos darlo.

Administrar nuestro tiempo y recursos, moderando nuestros gustos y caprichos para construir una verdadera personalidad.

Actitud responsable de colaboración y participación, importante para las buenas relaciones, la convivencia y el trabajo productivo.

Un líder tiene el compromiso y la obligación de velar por la superación personal, profesional y espiritual de quienes lo rodean. Es una responsabilidad que como personas debemos asumir.

La superación requiere acciones inmediatas, planeación, esfuerzo y trabajo continuo.

Tener seguridad en nuestras capacidades, y un profundo conocimiento de nosotros mismos

Más que cumplir con una obligación, es poner en juego nuestras capacidades para sacar adelante todo aquello que se nos ha confiado.

Trabajar es solo el primer paso, hacerlo bien y con cuidado en los pequeños detalles es cuando se convierte en un valor.

Comprendemos la irresponsabilidad cuando alguien no cumple lo que promete ¿Pero sabemos nosotros vivirla?

Un valor que todos reconocemos, pero que pocos sabemos defender, o del cual podemos abusar.

Transformar la imagen de una personalidad emprendedora, llena de energía, de fuerza y vitalidad, a una forma de ser propia y natural.

Es necesario sentirse comprendido para estar en un estado de alivio, de tranquilidad y de paz interior.

Los hombres no podríamos vivir en armonía si faltara la Confianza.

La perfección de la persona que sabe dar y darse, transmitiendo aliento y entusiasmo a quienes lo rodean.

Sin este valor nos quedamos solos.

Un valor fundamental para las personas, las familias y las naciones ¿Cómo puede cultivarse este valor desde nuestro interior?

Adelantarse a las circunstancias, conservar la compostura y el trato
amable.

Es tiempo de que los buenos propósitos se vuelvan realidad.

Personas ordinarias haciendo cosas extraordinarias.

Recuperar el interés por las personas que nos rodean y consolidar la relación que con cada una de ellas tenemos.

Los resentimientos nos impiden vivir plenamente.



                                

                                    VALORES CRISTIANOS


Cristo nos enseña a ser compasivos y misericordiosos.

¿Cómo vive un católico el valor de la responsabilidad?

Ser cristianos es, principalmente dejarse amar por Dios.

Dios nos pide que vivamos y santifiquemos el momento presente.

Ayudar a los demás a mejorar su vida espiritual y personal, es una muestra del amor cristiano, de verdadera amistad y aprecio por quienes nos rodean.

La paciencia es fortaleza para aceptar con serenidad el dolor y las pruebas de la vida.

Debemos aprender a convivir con todos, por encima de sus defectos, ideas y modos de ser.

Dios escucha a todos sus hijos, aunque alguna vez parezca que calla o no nos escucha.Siempre está atento a las flaquezas de los hombres, para perdonar, levantar y ayudar.

Hablar con valentía y decisión ante la injusticia y el atropello; callar ante la calumnia o la murmuración.

¿Qué significa ser fieles en lo pequeño? Cuidar los detalles que parecen insignificantes en la vida familiar, las relaciones sociales, el cumplimiento de nuestro deber y en la piedad con Dios.

Jesús nos enseña que no existe oposición entre ser buen católico y servir fielmente a la sociedad civil.

Vivir en constante disponibilidad a las necesidades ajenas es una forma de imitar a Jesús, quien siendo Dios, no vino a ser servido sino a servir.

Noviembre nos recuerda que hemos de morir. También que hay una vida eterna. Que algunos son santos y están en el Cielo. La Iglesia nos enciende la esperanza

Cada uno, de acuerdo a su estado, debe ser generoso con Cristo y entregarle su tiempo, su vida, su amor...

La amistad forma parte fundamental del trato al prójimo y de nuestra propia salvación.

Perdonar a quienes nos ofenden nos hace ser mejores cristianos. Conoce la doctrina católica que nos enseña a vivir el valor del perdón.

Este es un buen momento para hacer balance del año que ha pasado y propósitos para el que comienza. Ha llegado el tiempo para dar gracias por todos los beneficios del Señor.


Cómo se vive la justicia en las circunstancias normales de la vida.

En la familia, Dios es fuente de unión, alegría, fortaleza y confianza.

Estamos obligados a velar por nuestros padres y a cumplir obligaciones con nuestros hijos.

Muchos combates se libran cada día en el corazón del hombre, y esta lucha por volver a Dios, debe ser positiva, alegre y constante.
Una persona alegre obra el bien, gusta de las cosas buenas y agrada a Dios. Conoce como dar a la alegría de tu vida un profundo sentido católico.

Jesús imparte doctrina, da testimonio de las obras bien acabadas y de la caridad con todos, ¿procuramos dar ejemplo de vida cristiana cada día?

El cristiano sabe agradecer a Dios los dones que recibe cada día. También sabe expresar gratitud a todos aquellos que le favorecen de mil maneras.

Los bienes materiales son un medio para el desarrollo personal y el bien social.

Todos y cada uno de los instantes de nuestra existencia pueden convertirse en un acto de amor a Dios.

El Señor siempre atiende a la oración. Pero ¿sabemos pedir lo que más conviene a nuestra alma?

La Fe mueve montañas. La fe nos deja ver los milagros más grandes.

La fortaleza es necesaria para evitar el desánimo, para dejar a un lado las baratijas de la tierra y no permitir que el corazón se apegue a ellas.

El trabajo bien hecho por amor a Dios, es camino de santificación y medio para lograr el perfeccionamiento personal y profesional.

La humildad nos acerca a Dios y nos hace apreciar nuestra realidad frente a la grandeza Divina.
La felicidad verdadera y profunda es mucho más que aprender a disfrutar las cosas pequeñas y cotidianas, o aceptar nuestras cualidades y limitaciones.

Acercarnos a Dios es cosa de un instante. La santificación es obra de toda la vida.
La indisolubilidad del matrimonio, la fidelidad y el amor a los hijos conducen a la santidad.




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